"El peregrino de lo absoluto"

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José Agustín Muñiz, periodista que usa tal seudónimo de pura admiración que le tiene a la "Exégesis de lugares comunes", de Leon Bloy (se pronuncia "bluá")

04 agosto, 2011

Estudiantes y Estado: Ctrl + Dialogar o software incompatible

Prefiero dejarlo escrito ahora, antes de que -ojalá- no suceda. Mañana hay dos marchas por la Alameda organizadas por los estudiantes y que no han sido autorizadas por la Intendencia de la ciudad. Explícitamente han sido rechazadas por el ministro del Interior. Por supuesto, habiendo "olido sangre" en el agua y con el envalentonamiento que les da el ya haber marchado sin permiso del intendente, los estudiantes dicen que van a marchar sí o sí.

Algunos apuntes. La reacción de la autoridad la vez anterior fue correcta. Una reacción dura habría causado una masacre horrible. Pero ahora es distinto. Veo dos posibilidades: O se les deja hacer y no hay ningún carabinero en el área, permitiendo los destrozos que quieran y así, causar el desprestigio de los estudiantes. O se hace un trabajo selectivo de detenciones: Apenas aparezca el primer dirigente estudiantil, un piquete de carabineros lo detiene y lo mete preso. Rápido, eficiente, silencioso y sin preguntar: Lo mismo con el presidente del Colegio de Profesores y cualquier cabecilla que se aparezca. Detenido por un par de horas.

Una de las cosas que más me dio pena de la anterior marcha no autorizada fue la presencia del alcalde de Peñalolén, Claudio Orrego. Lo tenía por un político serio. Si eres una autoridad electa y el intendente no autoriza una marcha por la Alameda tú no asistes. Y menos justificándote en la legitimidad de las demandas estudiantiles: Eres una autoridad y debes proteger la base de legitimidad de tu cargo. El respeto a la autoridad. ¡Y menos puedes faltar el respeto en aras de la educación de calidad! ¡Qué ejemplo estás dando!


¿Se imagina, mi pálido lector, qué habría hecho la Izquierda en pleno estando en el Gobierno con un alcalde que desoye la instrucción del intendente de Santiago? Imagínese por un segundo el festín que se habrían dado Francisco Vida, Osvaldo Puccio, Insulza, Lagos, Escalona y toda la DC si por un segundo Joaquín Lavín, entonces alcalde de Santiago o Las Condes, asiste a un acto no autorizado por el intendente de Santiago.

Quiero compartir con ustedes un extracto de lo que publicó hoy La Segunda. Ojalá y no me equivoque, pero creo que esta actitud de los estudiantes es lo que los va a hacer perder el apoyo legítimo que tienen. La justicia de su reclamo se va a perder por la soberbia y la altanería de sus reacciones: Dieron vuelta la ciudad para exigir diálogo y cuando se los ofrecieron, "tenían que hacer otra cosa". Fueron un paso demasiado lejos hoy.

Es una pena ver cómo se va al demonio toda una concepción integral de la política por culpa del mismo detallito que toda la vida ha hecho tropezar al ser humano: La soberbia. El origen de todo lo que hoy ocurre está en la incapacidad de una institución diseñada para ordenar a la sociedad de cambiar su paradigma de la asimetría y ponerse a conversar de igual a igual con un grupo social.

Este año he conocido el Estado por dentro y veo que no tiene en su software la opción "dialogar" (la mayoría de los sitios web están bloqueados y salvo los encargados de Comunicaciones, no existen redes sociales en el Estado chileno). ¡Cómo esperan que el Estado dialogue!, si es un mecanismo mediante el cual suben y bajan oficios foliados por una oficina de Partes y donde el correo electrónico tiene carácter subversivo, porque se salta a las secretarias y a los jefes de gabinete, haciendo las veces de un canal paralelo y suplemento al colapsado sistema de papeleo infernal que está ahogando a una generación completa de profesionales.

Los estudiantes, por su parte, nacieron a la vida pública con un software que no tiene la opción "obedecer". Hijos no deseados de una reforma educacional de Izquierda parida por una Concertación con trancas de autoridad, la generación que hoy está en primer año de enseñanza Superior jamás ha obedecido una orden y nunca se ha enfrentado la sensación de que le digan que no con un argumento de autoridad.

Y si a eso le sumamos que, aparte de jóvenes, son soberbios, entonces tenemos listo el set para que mañana en Santiago quede una cagada grande. Ojalá que mañana no sea el día de Ctrl + Alt + Supr.

Eso. LB

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Sebastian dijo...

Nuevamente brillante.

Por estar viviendo fuera del país recibo información parcial por lo que desconocía el capítulo del Alcalde Orrego y su participación en la marcha. Tenía tu misma opinión acerca de él. En todo caso ¿No es culpa del propio gobierno no hacer utilización política de esto? ¿Es que aún siente la necesidad de estar "en la buena" con la oposición siendo que esta hace todo lo contrario?

Tengo dos preguntas al margen: ¿por qué tus blogs siempre tienen dos títulos? y ¿por qué asumes que tus lectores somos pálidos?

Saludos.

José Agustín Muñiz dijo...

Estimado Sebastián: Bienvenido al sótano de la web. Créeme que los que estamos dentro de Chile también recibimos información parcial. No es culpa de la distancia, je, je. La parcialida está la naturaleza de la información; si no, sería mero dato.

Quizás si sea "culpa" del gobierno no hacer uso político de la actitud de Orrego. Quizás sea estrategia. No lo sé. Mi juicio sobre Orrego es como ciudadano común. Si yo tuviera algún grado de influencia en la agenda del Gobierno, quizás no buscaría criticar a Orrego, al contrario, es de los que se puede obtener apoyos para los grandes proyectos. Me parece que es de las personas que entiende si se le muestra que está equivocado y no es de los que dice que no al gobierno por el gusto de llevar la contra.

Por otro lado, viendo que ya nadie parece interesado en dialogar de verdad (cuando se invita a dialogar dejan plantadas a las autoridades o se oponen a sus propuestas sin el principio de la buena fe), es cierto, quizás llegó la hora de hacer las cosas sin preguntarle a nadie. Si cuando hubo oportunidad de dialogar, nadie se presentó, entonces hay que hacer las cosas.

La estructura de los títulos es más que nada un ejercicio de estilo, un modo de crear complicidad con los lectores y de hacer reconocibles mis posts. Es un guiño al lector atento: Allí dondequiera que lea un título con esa estructura, se va a acordar de mí. Lo mismo con la palidez de los lectores. Es un guiño a Julio Cortázar, a quien admiro como escritor, y que usó esa expresión en alguna parte que ya no recuerdo.

Eso. LB

Reaccion Chilena dijo...

Nos han parecido muy interesantes sus comentarios, y además muy didácticos, en gran parte de su raciocinio concurdamos plenamente.
Saludos

José Agustín Muñiz dijo...

Estimados Reacción Chilena: ¡Qué bueno que les guste!