"El peregrino de lo absoluto"

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José Agustín Muñiz, periodista que usa tal seudónimo de pura admiración que le tiene a la "Exégesis de lugares comunes", de Leon Bloy (se pronuncia "bluá")

04 noviembre, 2010

Breve ejercicio de redacción política o no sea bestia

Estoy preparando material para un taller que pienso llamar "Redacción Política" y busca desarrollar en los jóvenes comunicadores ciertas destrezas y truquitos de la comunicación política. Y para ello, estoy testeando con mis alumnos un ejercicio simpático con el siguiente texto, que encontré en un ascensor de una universidad. Dice así:

IMPORTANTE
Se recomienda no saltar dentro de los Ascensores y realizar movimientos bruscos en su interior, ya que esto puede provocar problemas en su correcto funcionamiento. Muchas gracias.

¿Qué conclusiones se pueden sacar de este texto, aparte de la ortografía y gramática? ¿Qué nos dice del autor y de lo que quiere lograr? A continuación un listado de observaciones mías y de mis alumnos futuros periodistas.
  • Se "recomienda", no se obliga ni se prohibe. Es decir, si una persona al saltar rompe el ascensor, no se le puede castigar ni llamar la atención, puesto que se le dejó abierta la opción de hacerlo. La importancia del verbo. En comunicaciones, especialmente en la comunicación política, gran parte de tu éxito se mide por el efecto que buscas producir.
  • Un error ingenuo, pero importante. La conjunción copulativa "y" nos indica que se sugiere no hacer las dos acciones: saltar "y" realizar movimientos bruscos. Es decir, sólo saltar o los puros movimientos bruscos no producirían desperfectos en el ascensor. Parece que la sugerencia fuera no hacer las dos cosas, pero no hay problema si usted hace una sola de ellas.
  • Redundancia: "dentro" y "en su interior". Aclarar es bueno porque saltar arriba del ascensor es más exótico, pero igual se duplica información innecesaria, se mete ruido, se le ponen obstáculos al objetivo que queremos lograr de parte del lector del mensaje. Moraleja: Simplifique la vía al lector para que haga lo que usted quiere que haga.
  • Todo texto nos habla de su autor. Suelen quedan trazas del autor en sus obras y esta no es la excepción. Responda la siguiente pregunta. A la luz del texto, ¿cuál es la preocupación del autor? ¿Qué problema enfrenta y debe solucionar? ¿Cuál fue la orden que le dieron al redactor de este curioso aviso? Ahí lo dice: el problema que le quita el sueño a este escritor es el correcto funcionamiento de los ascensores, no la seguridad de los alumnos, docentes y funcionarios de la universidad (*).
  • ¿El título? ¿Por qué poner "IMPORTANTE" y no algo más dramático como "No sea bestia" o "Bajo pena de prisión"? Quizás por el mismo motivo que se prefirió sugerir y no prohibir la conducta destructiva: En la universidad los alumnos son clientes, por lo que no se les puede andar tratando de bestias. Quizás un texto en tono de prohibición o llamado a comportarse como bípedo racional politikon haría innecesario el título.
  • Brevedad: Siempre, siempre se puede decir lo mismo en menos espacio. Y la brevedad bien escogida ayuda a que el receptor del mensaje político entienda más fácilmente y acceda a hacer aquello que nosotros le pedimos que haga (o deje de hacer). ¿Es necesario explicarle a una persona el motivo por el cual no debe saltar dentro de un ascensor? ¿No es superflua la segunda parte del mensaje? Es decir, si un tipo es lo suficientemente bestia como para zarandear una caja colgando de un 10° piso y reír babeando, entonces no lo va a persuadir el hecho de saber que no sólo corre peligro de muerte, sino que es caro reparar ascensores. La segunda parte del texto va dirigida a un público distinto del que queremos persuadir: a las bestias, a lo bestia; a las personas, con razones.
  • ¿Por qué la mayúscula en "Ascensores"? No es un nombre propio. Tome nota: la redacción política es como una carrera de 100 metros planos. Cualquier obstáculo, mosquito, arenilla en la pista, cualquier cosa retrasa al corredor. El mensaje tiene que ir directo y a toda velocidad, sin desvíos ni ruido de ninguna especie a la meta. Un lector podría quedarse pensando en la formación ortográfica del redactor y no en el peligro que corre dentro de ese ascensor. Evite florituras, signos, intercalaciones, apostillas, viñetas, paréntesis, interjecciones, etc. No haga que el lector se quede pegado en los signos de redacción pudiendo dejarlo pegado en el mensaje que usted quiere comunicarle.
¿Qué le pareció? ¡Es mi blog, ya! ¡Yo ando por la vida viendo estas cosas en la calle y así me gano el pan! Es harto más honesto que otros modos de vida, así que no se ría. Si se le ocurren otras observaciones, le ruego las comparta.

Eso. LB

* En el mensaje original del ascensor viene una firma: "Dirección de Infraestructura" ¿Ven? Al autor le interesa el funcionamiento de los ascensores, no la seguridad de los alumnos El jefe le debió haber dicho a uno de los suyos "Agustín, hazte un aviso para los ascensores, para que no salten adentro y no los rompan, por favor". Si cada texto nos habla de su autor, este texto, además, nos da una curiosa imagen de los usuarios de ese ascensor.

2 Derecho a réplica, clic aquí:

andrea p. dijo...

Me encantó.

Jose Agustin Muñiz V. dijo...

¡Qué bueno que te haya gustado, Andrea P.! Yo al menos disfruté mucho haciéndolo y creo que mis alumnos también. Debo decir que durante varias semanas, cada vez que me subía al ascensor me quedaba mirando el letrero encontrándole nuevos detalles y me decía "algún día tendré que escribir sobre esto".

Hay otros avisos dando vuelta por la ciudad que ameritan algunos comentarios. De repente se transforma en una nueva fuente de material didáctico para las clases.