Y como provocación al ejercicio, me ha resultado de mucha ayuda este video, este segmento de la película Matrix I, en la que el agente Smith tiene a medio morir a Morpheus y se manda el speech de que los humanos no somos mamíferos, sino que somos un virus, un cáncer, una plaga sobre este planeta.
Suena terrible, pero lo que dice Smith es muy cierto: todas los gráficos que muestran la actividad humana sobre este planeta -entre ellas, la producción y consumo de información- tienen la misma curva. La de un virus, la de un cáncer que de repente se activa y se dispara de prácticamente cero al infinito. La naturaleza, hasta donde entiendo, no desarrolla comportamientos semejantes.
Esta idea -y en un inglés tan bien pronunciado- calza a la perfección con la famosa descripción de los medios que hace Russel Neuman en su clásico "El futuro de la audiencia masiva". En simple: "Los medios de comunicación de masas son una anomalía histórica", dice. Si la historia de la humanidad fuera un día de 24 horas...
- A las 21:30 se inventó el habla (100.000 A.d.C.)
- A las 23:52 aparece la escritura
- A las 23:59:49 nacen los inventores del teléfono, radio y televisión
- A las 23:59:59 tenemos el primer computador y todas las tecnologías digitales
Eso es precisamente, una visión determinista. Y determinista de los apocalípticos, no de los salvíficos. Como todo determinismo, es una predicción que falla porque causa "pánico moral". Todo medio de comunicación, más aún, toda nueva tecnología ha sido considerada como un elemento disruptivo del orden establecido.
Lo que termina ocurriendo es que el pánico moral no resulta ser tal, porque la misma tecnología que un alarmista denuncia como culpable de llevar a todo el mundo hacia el sur, es a su vez saludada con fervor por los fanáticos porque nos llevarán a todos hacia el norte. En el fondo, lo que suele ocurrir es lo que Neuman llama "determinismo blando":
- Toda tecnología tiene propiedades que facilitan o entorpecen ciertos procesos
- Las tecnologías influyen y crean nuevas instituciones (y también acaban con algunas instituciones: a mí gusto, la figura del embajador, por ejemplo, ya no tiene sentido en la política internacional). Haga memoria y verá que el Poder Judicial todavía sigue reclamando contra los medios de comunicación porque "no respetan" sus tiempos. Van a ser los últimos en darse cuenta que las tecnologías actuales aumentaron la velocidad del mundo... y el que no se suba, se queda abajo
- Pero, por otro lado, las tecnologías no pueden cambiar la naturaleza del ser humano. Si bien parece que los contenidos en red y la digitalización tienden a la individuación del consumo de medios, por otro lado, la creciente inclinación a la entretención y la psicología medial humana busca agruparse y formar comunidades. Cada vez más, los medios que se consumen y las experiencias colectivas mediatizadas forman parte del acervo cultural y de la identidad generacional de las personas.
Eso. LB

0 Derecho a réplica, clic aquí:
Publicar un comentario